Un plato vegano con un filete de seitán, un preparado a base de gluten de trigo y otros ingredientes como puré de remolacha y especies.. /Foto: AP

Veganos y vegetarianos dan pelea en el reino del asado

Argentina, país reconocido por sus cortes, está viviendo una transición en su alimentación con tal de evitar el sacrificio de los animales

Un grueso bife asado por fuera, y jugoso y levemente rosado por dentro, es un manjar obligado para cualquier extranjero que visita Argentina. Pero en el país de la carne parece que cada vez más argentinos consideran a esta delicia un sacrilegio.

Un estudio privado reveló que seis de cada 10 habitantes están dispuestos a dejar de comer carne vacuna, un dato que llamó la atención de los ganaderos que enfrentan una caída del consumo por la crisis económica y un auge de los movimientos veganos y vegetarianos.

Estas generaciones “Estas cuestiones colectivas empiezan a tener más peso en las decisiones de compra de alimentos”, dijo Adrián Bifaretti, jefe del departamento de promoción interna del Instituto de Promoción de Carne Vacuna (IPCV) y autor del mencionado estudio basado en encuesta de mil 100 casos.

Argentina históricamente encabezó junto a su vecino Uruguay el consumo per cápita de carne a nivel mundial. Pero ahora está en unos 50 kilogramos al año, según el reporte de julio de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el nivel más bajo de la historia.

“La preocupación por la crueldad y la matanza está, se va a hacer sentir. Lo que se viene en Argentina es una forma de expresión de estos grupos similar a lo que se da en otras partes del mundo”, reconoció Bifaretti.

El veganismo, corriente que surgió en Londres durante la Segunda Guerra Mundial, se basa en una alimentación libre de productos de origen animal, a diferencia de los vegetarianos que aceptan la ingesta de leche o huevos.

Mataderos es el barrio de las carnicerías que abastecen los cortes para el tradicional asado que se consume en restaurantes y hogares de Buenos Aires. Tan antiguo como la fundación del país, el asado es la excusa para el encuentro de familias y amigos y no distingue clases sociales ni edad.

“Gracias a Dios, en Argentina y en estos barrios se consume mucho el asado de fin de semana, pero a futuro capaz que se complica un poco”, admitió Diego Salvo, encargado de ‘La mejor carnicería’.

Tan impregnada está la carne vacuna en la cultura argentina, que los chefs veganos locales requieren de mucho ingenio para adaptar los platos típicos a una versión libre de crueldad animal.

En ‘La Reverde’, la primera parrilla vegana de Buenos Aires, la especialidad de la casa se asemeja en aspecto a un bife de chorizo, un corte típico argentino de carne sin hueso que se cocina a la parrilla.

En realidad se trata de un filete de seitán, un preparado a base de gluten de trigo y otros ingredientes como puré de remolacha y especies que ayudan a darle un tono similar a la carne vacuna.

“Sin dudas, calculo que de acá de 10 o 15 años gran parte (de la población) va a ser vegetariana, no sé si veganos”, aventuró Melissa Aruj, de 25 años de edad, tras almorzar un bife de seitán acompañado con papas fritas.

Para los activistas el veganismo no se limita a la ingesta de alimentos producidos sin crueldad animal, hay compromiso mayor.

AP / AM 





Deja una respuesta

avatar
  Suscribete  
Notificación de


/* ]]> */