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Fotos: The New York Times

Extrabajadora ilegal en EUA, eliminada de una lista de investigación

De acuerdo con varias personas familiarizadas con el asunto, el club de golf de Bedminster terminó hace poco su relación laboral con muchos trabajadores que, según se determinó, no eran aptos para trabajar en el país

Miriam Jordan / The New York Times

Una extrabajadora del Trump National Golf Club en Nueva Jersey afirmó que su nombre fue eliminado de una lista de trabajadores que serían investigados por el Servicio Secreto luego de recordarle a la gerencia que se encontraba en Estados Unidos de manera ilegal. Este es el caso más reciente de un trabajador que asegura que los supervisores del complejo turístico de élite estaban conscientes de que algunos miembros de su fuerza laboral vivían en el país de forma ilegal.

De acuerdo con varias personas familiarizadas con el asunto, el club de golf de Bedminster terminó hace poco su relación laboral con muchos trabajadores que, según se determinó, no eran aptos para trabajar en el país, luego de que un informe de The New York Times reveló que migrantes que presentaron documentación falsa se mantuvieron en la nómina a sabiendas de su situación, en ocasiones durante años.

Un abogado que representa a las mujeres se ha entrevistado con los investigadores de la oficina del fiscal general de Nueva Jersey y con el FBI, y les presentó lo que afirmó eran pruebas de que los gerentes del club de golf sabían que algunos trabajadores se encontraban en el país de forma ilegal y que al menos una supervisora ayudó a una trabajadora a obtener documentos de trabajo falsos.

En la revelación más reciente, Emma Torres, una migrante de Ecuador que preparaba comida en el club, comentó que, en 2016, mientras Donald Trump estaba en plena campaña para llegar a la Casa Blanca, se les pidió a los miembros del equipo de cocina que escribieran su nombre, su dirección y otros detalles, incluyendo su número de Seguridad Social, en una lista de trabajadores que sería entregada al Servicio Secreto para su verificación.

El club de golf ha sido el destino predilecto de Trump para vacacionar y realizar reuniones de trabajo.

“Cuando me enteré de que el Servicio Secreto tendría que ver los registros de todos para la protección de Trump, me apresuré a ir a Recursos Humanos”, comentó Torres en una entrevista. “Pensé: ‘Por dios, ¿qué voy a hacer?’”. Torres afirmó que usó un número de Seguridad Social falso cuando solicitó el empleo.

Asegura que le comentó a una trabajadora de Recursos Humanos, cuyo nombre no recuerda, que no estaba en el país legalmente. Afirma que la mujer le respondió: “‘Está bien, no pasa nada’, y me borró de la lista”.

Entonces la mujer le pidió a Torres los nombres de otros trabajadores de la cocina que pudieran estar en el país de forma ilegal y Torres se los proporcionó.

No hay evidencia de que Trump supiera del estado de ilegalidad de los trabajadores del club, pero detener la inmigración ilegal con la contención de la afluencia en la frontera y la deportación de los migrantes que viven dentro del país ha sido el núcleo de las prioridades de su Gobierno. Trump ha solicitado 5 mil millones de dólares de financiamiento para erigir un muro a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos con la finalidad de ayudar a bloquear el flujo de migrantes, lo cual ha llevado a un punto muerto en el debate con los demócratas, que ha dado como resultado el cierre parcial del Gobierno federal.

En una declaración para The Times el 7 de diciembre, la Organización Trump, propietaria del club de golf de Nueva Jersey, se comprometió a despedir a todo trabajador que hubiera sido contratado con documentación falsa, que por lo general consiste en el número de Seguridad Social y el permiso de residencia.

Los gerentes del club de golf y del centro Trump International no respondieron a la solicitud de comentarios respecto a la declaración de Torres. Una portavoz del Servicio Secreto, Cathy L. Milhoan, afirmó que no podía hablar de las medidas que tomó la agencia para investigar a los trabajadores del club de golf.

“El Servicio Secreto de Estados Unidos no comparte información acerca de nuestras operaciones de protección incluida la administración de nuestro programa de verificación de nombres”, dijo.

Torres afirmó que cree que los trabajadores que ella identificó para la gerencia también fueron eliminados de la lista que se entregó al Servicio Secreto, pero todos ellos, dijo, siguieron siendo parte del equipo de trabajo del complejo turístico.

Al menos otra trabajadora del complejo, Victorina Morales, una guatemalteca que vivía en Estados Unidos de manera ilegal desde 1999, comentó que le entregaron un broche del Servicio Secreto que debía portar durante la permanencia del presidente en el complejo. Los funcionarios del Servicio Secreto dijeron que el broche no significaba que hubiera pasado el control de seguridad.

Torres, de 43 años de edad, aseguró que fue contratada para trabajar en el complejo a principios de 2015 con un número de Seguridad Social y un permiso de residencia falsificados. Ella le había informado a un gerente durante su entrevista laboral que ambos documentos eran falsos y estos fueron fotocopiados y agregados a los archivos del club cuando comenzó a trabajar ahí.

Torres recordó que Trump había elogiado su trabajo y le había dado propina cuando trabajaba en el servicio de limpieza. Sin embargo, ella y otros extrabajadores que han hablado con The Times afirmaron que cada vez les inquietaban más los comentarios despectivos que hacía Trump acerca de los inmigrantes durante su campaña. “Cuando ganó las elecciones, el miedo se apoderó de mi”, dijo Torres. “Sentí que estaba en la boca del lobo. Tenía que marcharme”.

Torres renunció a principios de 2017, después de encontrar otro empleo.

Desde el artículo inicial de The Times en el que se decía que el club de golf contrataba migrantes que estaban en el país de forma ilegal, otros tres trabajadores han declarado que usaron documentación falsa para garantizar su puesto laboral ahí y que la gerencia estaba al tanto de su estatus migratorio.

Morales seguía trabajando en el club cuando The Times publicó este informe, pero desde entonces no ha regresado a trabajar. Comentó que cuando su permiso de residencia falso venció, un gerente del club hizo los arreglos para que la llevaran a un lugar en el que podría obtener nuevos documentos falsos. También dijo que le prestó dinero para adquirirlos.

De acuerdo con extrabajadores que han estado en contacto con colegas dentro del club, a partir de la publicación del artículo, la Organización Trump ha tomado medidas discretas para que su equipo laboral en el club de golf cumpla con los requisitos. La verificación de que los trabajadores estén autorizados para laborar en Estados Unidos ha culminado en el despido de aproximadamente una decena de personas, de acuerdo con estos trabajadores y con otra fuente relacionada con el funcionamiento de la organización, aunque la gerencia del club no ha confirmado sus versiones.

  • 5 mil millones de dólares solicitó Trumo para erigir un muro en la frontera con México.
  • 2015 año en que fue contratada Emma Torres.

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