AM Querétaro



Guadalupe Murguía: Política es ganar-ganar

Se nuestro fan en Google News



¿Ya eres fan?

GUADALUPE MURGUÍA DIPUTADA FEDERAL

POLÍTICA ES CONCILIAR

Guadalupe Murguía Gutiérrez creció profesionalmente gracias a su dedicación y trabajo, pero su capacidad para conciliar le abriría las puertas.

De acuerdo con quien fuera presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en 2017, es resultado de respetar una filosofía personal: entender que siempre hay un día después.

“Si lastimas a alguien, a lo mejor en ese momento no pasa nada. Pueden quedar en paz, aparentemente, pero siempre hay un día después. En todas las cosas de la vida, hoy crees que ganaste, pero, ¿qué crees? Mañana es un día después”, comenta Murguía Gutiérrez.

Dicha filosofía también le ayudó en momentos difíciles, como cuando buscó candidaturas y perdió procesos internos en el Partido Acción Nacional, instituto político en el que milita desde la década de 1990.

“Hay que entender que, cuando ganas, no ganas todo. Cuando pierdes, tampoco pierdes todo”, reflexiona.

En esta medida, Murguía Gutiérrez sabe que lo importante es mantener el nivel. Ello le permitió reconocer victorias y derrotas, siempre sumándose al trabajo de su partido, consciente de que se puede ganar incluso en la derrota, sobre todo ahora que buscará ser candidata al Senado.

“Cuando he tenido ocasión de ganar, la generosidad es integrar incluso a quienes ofendieron en medio de la campaña interna, en esa tensión. (Se trata) pasar agravios por alto, sumar a integrar, porque buscamos lo mismo: un buen gobierno, dar resultados, trabajar cercanos a la gente”, explica Murguía Gutiérrez.

Esta forma de ver la vida es producto de su trayectoria personal y profesional.
Guadalupe Murguía estudió leyes en la Escuela Libre de Derecho.

“Era abogada técnica. A lo mejor, tenía la capacidad de buscar acuerdos, y sacar proyectos y resultados, pero el ejercicio de la política es otra cosa. Le tienes que invertir la vida y todo tu tiempo. Hay costos personales que tienes que asumir. Yo decidí esto como parte de mi vida y tiene sus costos que asumo”, explica.

La legisladora federal –cargo que ejerce al momento de esta entrevista– llegó a Querétaro en 1983. Recién casada, escogió esta ciudad para formar una familia.

“Venimos a Querétaro un fin de semana y nos encantó. Siempre nos pareció que tenía la tranquilidad de una ciudad de provincia, sin ser propiamente provincia. Es una ciudad progresista, con desarrollo y con oportunidades”, recuerda.

Llegó a Querétaro dos años antes del sismo ochentero que provocaría una fuente migración, lo que le permitió ser testigo de primera mano del crecimiento de la capital del estado.

“Nos tocó vivir toda la transformación de Querétaro. Era una ciudad más tranquila, aunque con menos oportunidades educativas, por ejemplo. Costaba trabajo encontrar un espacio en el sector educativo para los hijos, pero la movilidad era una maravilla; del Centro a cualquier lugar de la ciudad eran 20 minutos”, recuerda.

Esa migración que se dio a partir de 1985 provocó el crecimiento de la urbe, pero también su desarrollo económico.

“Querétaro crece más de 6 por ciento, cuando el desarrollo a nivel nacional es de 2 por ciento. Eso nos habla de que es un estado con progreso, desarrollo y oportunidades de trabajo; con empresas de alta tecnología”, expresa.

“En el sector educativo, las oportunidades de una opción u otra son infinitamente mayores, y también una vida cultural, prácticamente al acceso de cualquier bolsillo. Querétaro ofrece una buena calidad de vida, que tenemos y debemos trabajar para conservar, ante problemas como la movilidad y la seguridad. En todo el país es muy difícil y no nos podemos sustraer. Los estados vecinos tienen problemas gravísimos y eso afecta la tranquilidad a la que estamos acostumbrados los queretanos”, dice.

El plan original era formar una familia en Querétaro, pero cuando su segundo hijo ingresó a preescolar, Murguía Gutiérrez buscó su desarrollo profesional, pero en forma moderada.

“Di clases en el bachillerato del Colegio Kennedy y trabajé como abogada corporativa en un despacho. Luego me metí a la Barra de abogados”.

Su trabajo en la Barra llamaría la atención, por lo que fue invitada a trabajar en la Dirección Jurídica, del Gobierno de estado, en la Administración del priista Enrique Burgos García, quien gobernó la entidad de 1991 a 1997.

En ese entonces, Murguía Gutiérrez todavía no formaba parte de las filas del PAN.

“Se dio la oportunidad de tener mayores responsabilidades y oportunidades; fue un reconocimiento al trabajo y al esfuerzo”, explica.

Esa responsabilidad fue participar en la creación de Centro Sur y Centro Norte, polos de desarrollo que nacieron en ese entonces.

Tras concluir el período de Burgos García, el panista Francisco Garrido Patrón gana la presidencia municipal capitalina e invita a Murguía Gutiérrez a la Secretaría del Ayuntamiento.

“Surge tensión entre el gobernador Ignacio Loyola Vera y ‘Paco’ Garrido. Las diferencias surgieron porque el Municipio quería tener elementos de seguridad pública para atender el problema del comercio ambulante. En ese entonces, la policía no correspondía a los Municipios. Era necesario un convenio con Gobierno del estado”, explica la legisladora federal.

A ella le tocó tender puentes entre los dos niveles de Gobierno y su desempeño fue tal que Loyola Vera la invita a sumarse a la Secretaría de Gobierno.

“‘Paco’ Garrido es una persona muy pragmática. Cuando llego a verlo y le digo que Loyola me hizo el ofrecimiento, me responde ‘¿y por qué no lo tomaste?’. Lo consideró fantástico, porque acercaba al Gobierno municipal con el estatal”, explica Murguía.

Su integración a la Administración estatal, y experiencia previa en la municipal mejoró la comunicación entre Garrido y Loyola, lo que se tradujo en resultados.

“Teníamos un problema de comercio ambulante terrible; calles invadidas, prácticamente mercados y puestos en muchos lugares de la ciudad. El gran mérito que se le reconoce a ‘Paco’ Garrido como presidente municipal fue que reordenó el comercio ambulante”, dice.

Fue una cruzada del Gobierno municipal, reconoce Murguía, pero a la que se sumó el gobernador, apoyo necesario para cerrar la pinza.

“Por eso se logró”, reflexiona
La Administración de Garrido concluyó en 2000, año en el que Vicente Fox ganó la presidencia.

“Me invitan, del equipo de Santiago Creel, a irme a Gobernación, a una unidad que manejaba conflictos en todo el país, que se llama de Enlace federal”.

Estuvo tres años en la Ciudad de México, pero su corazón seguía en Querétaro, por lo que en 2003, cuando Francisco Garrido buscó la gubernatura del estado, Murguía no dudó en regresar.

Tras ganar la elección con Garrido, se integró como secretaria de Educación, dependencia en el que tuvo la oportunidad de volver a sumar, pues se hizo cargo de dicha secretaría y de la Unidad de Servicios para la Educación Básica (USEBEQ).

“Históricamente, la Secretaría de Educación operaba por su lado y la USEBEQ, por otro. Fui nombrada secretaria de Educación y coordinadora general de USEBEQ, y se logró la integración del sector, para que todos los proyectos y el plan estatal de educación estuvieran coordinados. No era la USEBEQ, educación básica, media superior y superior; era una misma intención educativa en todos los niveles”, señala.

Otro detalle que distingue la carrera profesional de Murguía Gutiérrez fue que trabajó en Administraciones panistas antes de ser militante de dicho partido.

Se afilió al Partido Acción Nacional en 1998.

“Ingreso a la administración pública y encuentro que mi formación personal, familiar e incluso educativa correspondían a la doctrina social cristiana, que es la base de Acción Nacional. Eso era mi papá, mi abuelo y las escuelas a las que asistí. Cuando empiezo a conocer los estatutos del partido y la doctrina, era como yo entendía la vida. Fue algo natural”, explica.

Al término de la Administración de Garrido y ya como militante, contendió en el proceso interno panista por la alcaldía capitalina, pero no lo logró.

“Soy una panista calada. Cuando uno va a un proceso interno son campañas muy fuertes. Las viví con Manuel González y con ‘Pancho’ Domínguez. En las dos veces busqué ser candidata a la presidencia municipal de Querétaro en la elección interna. Cuando pierdes, tienes que ser más generoso y sumarte al que ganó”, dice.

También hizo equipo con Armando Rivera y Gerardo Cuanalo, cuando el primero buscó la presidencia municipal capitalina.

No fueron favorecidos en las urnas, pero al ser el segundo lugar le correspondió ser regidora, de 2012 a 2015.

Posteriormente ingresó a la Cámara de Diputados como legisladora de representación proporcional, oportunidad que la llevó hasta la Mesa Directiva, en 2017.

Actualmente, Guadalupe Murguía está a la espera de definiciones en el PAN, con la confianza que le da su experiencia y el haber sumado en el pasado.

Sabe que si hoy no lo logra, siempre habrá un día después.

Texto: Octavio Cárdenas


“Rector



. .

Deja una respuesta

avatar
  Suscribete  
Notificación de

Revista quincenal

Perfiles en redes sociales

Sigue la conversación en las redes sociales de Perfiles. Conoce de primera mano los personajes que mueven Querétaro.





/* ]]> */