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¡Lisboa o Lisboa!: José Luis Oliva

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Querida lectora, las poderosas palabras son constructoras de realidades, en ocasiones lo hacen con violencia, en ocasiones con gran suavidad y sutileza; generan odio, amor, dan o quitan energía.

Nosotros aquí estamos cada sábado usándolas como ventana de nuestra alma para mostrarla en comunidad, destellos de evidencias que ocurren al viajar.

Mande sus historias a paraqueridaslectoras@gmail.com Lisboa es una ciudad excepcional, 5 millones de turistas anuales lo comprueban. Su presión turística es mayor a cualquier otra ciudad europea.

Se conoce como presión turística a la relación turistas/habitantes. Londres, por ejemplo, tiene una presión de 3. Barcelona un poco más de 5.1, pero Lisboa llega a casi 10. Este número empieza a ser importante para los algoritmos de inteligencia artificial que se desarrollan en la industria turística mundial.

1. La Gymnaestrada. Nunca voy a olvidar el verano de 2003, tenía casi 18 años y era una adolescente con muchas primeras veces por delante. Mi prima participaba como representante de Venezuela y yo solo la acompañaba; a la mera hora, aunque soy mexicana, me incluyeron en una de las coreografías colectivas de ese país.

¡Qué nervios! Aunque lo que realmente recuerdo más es a Stefano, dos años mayor que yo. Guapísimo, como muchos portugueses. Fue glorioso mi primer despertar acompañada.

2. La Baxia. Lisboa es un museo toda ella, el castillo de San Jorge es la construcción más antigua de Europa, el río Tajo es hermoso y lleno de misteriosos callejones. Que bueno que me deje convencer de que esa ciudad fuera el escenario de nuestra luna de miel. Como toda jovencita, yo soñaba con París, pero Lisboa fue maravillosa, además de haber conocido la tumba de los bisabuelos de Amaral, mi amado esposo.

3. La maravillosa Absenta. La primera vez que probé el ajenjo fue en A Brasileira junto a la estatua del gran poeta portugués Pessoa, en el barrio Chiado de Lisboa, donde tienen más de 100 años de servir café brasileño.

El ajenjo lo traía en una botella en mi bolsa (esta prohibida su venta en toda Europa, excepto España), nos habían dicho que era maravilloso su sabor con el café. En fin, soy muy afecta desde entonces a la combinación.


“Rector



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