Ciudad de Querétaro es sin lugar a dudas una metrópoli de inmejorables condiciones. La posición geográfica favorecida, el potencial económico, social, cultural, el atractivo turístico, su pluralidad, diversidad, y la disposición de cada ciudadano para realizar su trabajo es lo que ha impulsado el crecimiento y desarrollo continuo en forma extraordinaria.
Con cualidades que la hacen una ciudad envidiable, y con características singulares, estas características tan relevantes conllevan a vigilar con “ojo crítico” y profesional su crecimiento como cualquier ciudad requiere; esto incluye a todos los actores que la conformamos, alejado de cualquier postura política y ventajas personales.
Ya sea en ciudad o campo, es verdad que el hombre no tiene posibilidad alguna de evitar la fuerza de la naturaleza, y más ahora que no ponemos atención a sus demandas.
Por ejemplo, las inundaciones severas que, en días pasados, nos tomaron por sorpresa y que quedan fuera de las manos más preventivas.
Como ciudadana y profesionista me preguntaba: ¿Qué pasó? ¿Por qué tantos daños? ¿Por qué tantas pérdidas económicas, de horas hombre e inclusive humanas? ¿Por qué tanta devastación en varios puntos de la ciudad, sin distinción de sectores?
No hay culpables; hay responsables y la responsabilidad y el compromiso es de todos los que habitamos esta ciudad.
Cada sector con la parte que le corresponde debe de trabajar con conciencia y ética en beneficio de la ciudad, tanto Gobierno, empresarios, colegios, universidades y ciudadanos.
Cada ciudadano tiene una parte muy importante y de enormes proporciones; dice una frase “que cada pueblo tiene el gobierno que se merece” depende de cada uno que las cosas funcionen mejor, a través de ser más participativos, propositivos y no esperar a que se nos dé, crear conciencia, mantenernos informados, organizarnos y sobre todo exigir transparencia en todas las acciones que nuestros gobernantes realicen, que favorezcan a la integridad, intereses y derecho de los queretanos. Es verdad, no es fácil, pero es posible.