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Miguel Angel Torres Olguín

Miguel Angel Torres Olguín

PRESIDENTE DEL COMITÉ ESTATAL DEL PAN

Constructor de liderazgos

A los 25 años de edad, Miguel Ángel Torres Olguín ganó su primera elección; victoria que, además, le permitió cobrar revancha, pues venció en las urnas al candidato que siete años antes había superado a su padre.

‘Michel’ Torres, como lo conocen, nació y creció en la sierra queretana, en Jalpan de Serra.
“Es de las cosas que extraño mucho. En un pueblo conoces a la maestra de tus hijos, a sus compañeros, sabes quiénes son los papás de sus compañeros, salen a la calle y es como si estuvieran en su casa. Tenemos una huertita a la orilla de la presa y son felices. Mi esposa siempre tuvo sus hortalizas, es de las cosas que ella extraña mucho”, dice.

En Jalpan tuvo su primer acercamiento al Partido Acción Nacional, en el cual milita desde que cumplió la mayoría de edad; aunque años antes, en 1997, se acercó a la política por conducto de su padre, Miguel Torres Hernández, quien coordinó la campaña de Ignacio Loyola Vera. ‘Michel’ tenía 15 años en aquel entonces.

“La gente no creía en el PAN, estaba aferrada al PRI. El PRI controlaba las elecciones, compraba el voto y compraba conciencias. Tenía un control absoluto de delegados y subdelegados, de los programas sociales; condicionan a la gente”, recuerda.

En 2000, Miguel Torres Hernández buscó la presidencia municipal de Jalpan, pero perdió en las urnas frente al candidato priista Leodegario Ríos Esquivel.

“En aquel entonces, el PRI era un partido con un liderazgo importante en esa zona y entonces solo era PRI, no había más”, refiere.

Durante ese proceso conoció al hoy candidato presidencial Ricardo Anaya, quien entonces era candidato a una diputación local.

Al terminar la preparatoria, ‘Michel’ Torres se vio obligado a trasladarse a la capital del estado para continuar sus estudios.

Ingresó a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para estudiar Derecho.
Luego realizó un par de diplomados en Desarrollo de Habilidades para la Efectividad Gubernamental, en el Tecnológico de Monterrey, y una maestría en Marketing Político, Gobernanza y Comunicación Estratégica, en la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid, España.

Mientras estudiaba en la UAQ se reencontró con Ricardo Anaya, quien fue su profesor de Derecho Constitucional.

Anaya, quien era coordinador de campaña de Francisco Garrido Patrón, lo invitó a sumarse al equipo para buscar la gubernatura del estado.

Al ganar Garrido Patrón, ‘Michel’ Torres formó parte de su gabinete, como director del Instituto de la Juventud.

Durante ese período aprendió sobre administración pública y al término, aprendió más, de la transición democrática que se vivió en el estado. En 2009, el PRI, de la mano de José Calzada Rovirosa, recuperaría el ejecutivo estatal.

“Una derrota siempre es un gran aprendizaje. Seguramente hubo cosas en las que nos equivocamos, pero muchos aciertos también. Aprendimos muy bien de esa derrota y no nos equivocamos en 2015. Salimos juntos en el partido, en unidad, trabajamos todos por un solo proyecto y somos el primer estado en el que el PAN recupera un Gobierno estatal.

Ganamos 11 municipios y casi todos los distritos locales. Eso habla de unidad. Aprendimos el castigo que la gente nos dio en 2009, cuando hubo cambio de gobernador, y esta ocasión no será la excepción. Hoy, el partido está fuerte y unido”, reconoce.

El mayor aprendizaje, señala ‘Michel’ Torres, fue que el funcionario público tiene que estar en la calle y escuchar a la ciudadanía. También, que la construcción de un plan de Gobierno debe tener siempre como centro a la persona.

El Regreso

En 2005, ‘Michel’ Torres regresó a Jalpan para coordinar la campaña de Guillermo Rocha Pedraza, de quien sería secretario particular, durante su período como alcalde.

“Fue la primera vez que en el municipio ganamos una presidencia municipal con un partido de oposición. La anterior, en 2003, nos quedamos a 60 votos, pero en 2006 ganamos con cerca de mil 200 votos”, señala el dirigente estatal panista.

Para 2008, el propio Torres Olguín buscaría la presidencia municipal de la circunscripción serrana. Le tocó competir contra Leodegario Ríos Esquivel, quien había sido presidente municipal de 2000 a 2003; sí, en la elección que perdió su padre.

“Me enfrenté con un candidato colmilludo, que ya había sido diputado local y presidente municipal, que se la sabía. En la campaña andábamos atrás de su esposa, no de él. Su esposa es una mujer con mucha presencia en el municipio, con buena imagen, y andaba diciendo que mi esposa no estaba conmigo en campaña porque le caía mal la gente de rancho y la gente se lo creía, por eso andábamos detrás de ella. Veíamos complicada la elección. Le platiqué a Marcela Torres, hoy diputada federal, e hicimos un evento de mujeres. Juntamos alrededor de 3 mil mujeres y Marcela les dijo algo muy interesante: si su esposa no está aquí es porque ‘Michel’ cree en las mujeres. La está apoyando para estudiar y que se prepare, con la idea de regresar a Jalpan y ayudar a su gente”, comparte.

Eso modificó el pensamiento de la gente en las comunidades.

“Fue difícil por la edad –25 años–; es complicado que la gente confíe en los jóvenes. Además la situación familiar, mi esposa (estaba) en el internado de medicina y teníamos a un bebé. Buscamos la forma de organizarnos y le entré a la campaña. Con un trabajo de equipo, de amigos, de ciudadanos, logramos ganar aquella elección”, expresa.
Entre los logros de su primera administración pública está la designación de Jalpan como Pueblo Mágico.

“Apostamos por el tema de comunicación, teníamos caminos bastante deteriorados y se complicaban mucho los traslados”, dice.

A través de la Comisión de Pueblos Indígenas (CDI) bajaron recursos federales para la que fue la obra municipal más importante de ese año, 120 millones de pesos para pavimentar los 35 kilómetros del camino a Valle Verde.

Ahí aprendería sobre el reto de compaginar la conservación ambiental con el progreso.

“La SCT tiene reglas de operación para caminos con pavimento de asfalto o concreto hidráulico, y el ancho de corona es de ocho metros, pero Jalpan está en una zona de reserva y conservación y las reglas son otras. Cuando te llegan a permitir pavimentar un camino, el ancho de corona no puede ser mayor de seis metros, como camino rural y la SCT no nos permitía hacer caminos por este tema”, explica.

En 2010 participó en un foro de alcaldes en Morelia, Michoacán, y expuso esta situación.

“En ese foro había diputados federales, quienes se llevaron la inquietud y cambiaron las reglas de la SCT, para hacer caminos de seis metros. Son dos metros que salvamos de bosques”, declara.

Orígenes

Después de su paso por la alcaldía de Jalpan, ‘Michel’ Torres hizo una pausa para dedicarse a su negocio, la engorda de ganado.

Pero la espinita de continuar su carrera política lo motivó a buscar la candidatura para una diputación local en 2015, aunque por cuota de género no fue posible.

Entonces, José Luis Báez Guerrero lo invitó a buscar la dirigencia estatal del partido. En 2003, trabajaron juntos en Acción Juvenil, ‘Michel’ Torres como coordinador general y Báez Guerrero como secretario estatal.

“Juntos buscamos la dirigencia estatal del partido en 2015 y tuvimos la oportunidad de ganar, él como presidente estatal y yo como secretario general. Hace tres meses, cuando llegaron los momentos de designar candidatos, ‘Pepe’ Báez pidió licencia para ir por una diputación local plurinominal y, por estatutos, asumo la dirigencia estatal del partido”.

En Acción Nacional, instituto político en el que milita desde que cumplió 18 años de edad, ha sido secretario municipal de Acción Juvenil, representante de casilla, consejero estatal y nacional y, ahora, presidente estatal.

La dirigencia será renovada en el segundo semestre de este año, una vez que concluya el actual proceso electoral, pero ‘Michel’ Torres no tiene tiempo de pensar en su futuro político.

“El partido necesitaba continuar con el trabajo político. Determinar candidaturas, sacar buenos candidatos. Proceso de preparación de campañas, armar todo el ejército electoral; la responsabilidad, cuando asumimos, obligaba a uno o a otro, terminar el período y entregar buenas cuentas. El reto es conservar lo que tenemos como partido, lo que hemos ganado, y recuperar lo que hemos perdido, pero el reto más importante es hacer buenos Gobiernos y buenas Legislaturas. Estoy concentrado en ello, y después del 1 de julio o de que termine la dirigencia, ya veremos qué sigue”, dice.

Aunque reconoce que prefiere estar en campaña que el trabajo en la dirigencia estatal.

“Me gusta más hacer campaña. Ahora he acompañado a los candidatos federales en la calle, en el volanteo, en las reuniones, en el tocar puerta por puerta, y soy más feliz en la calle que en la oficina”, reconoce.

En 2021 podríamos verlo de nuevo en la boleta.