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LUIS BERNARDO NAVA

JEFE DE LA OFICINA DE LA GUBERNATURA

Perfiles Luis Bernardo Nava

CONSTRUCTOR DE LA DEMOCRACIA

Luis Bernardo Nava es parte de la “generación de la transición”: de la campaña de Clouthier a la de Fox

Luis Bernardo Nava Guerrero, jefe de la Oficina de la Gubernatura estatal, inició su carrera política a finales de la década de 1980, repartiendo volantes y calcomanías durante la campaña presidencial de Manuel J. Clouthier.

De hecho, durante aquella visita a la entidad, Clouthier anunciaría en Querétaro el plan de desobediencia civil que instrumentaría durante su campaña.

Sobre esos ayeres, Nava Guerrero recuerda una frase de Manuel Clouthier que lo marcó de tal forma que decidió dedicarse a la política.

“Estaba convencido de una frase de ‘Maquío’: lo que buscamos es que la gente no cambie de un partido a otro, como cuando un perro cambia de dueño; lo que buscamos es dejar de ser perros”, recuerda.

La elección presidencial de 1988 cimentaría los pilares de la democracia mexicana que culminaría, dos sexenios después, con la salida del PRI de Los Pinos.

Tras esa experiencia, Nava Guerrero decidió formar parte del Partido Acción Nacional, aunque como adherente, por no contar con la mayoría de edad.

En 1993, al cumplir 18 años, se convirtió en miembro activo del partido que cuatro años más tarde ganaría la gubernatura queretana, con Ignacio Loyola Vera.

Esa decisión le permitió ser testigo de la construcción de la democracia mexicana que inició con Clouthier.

“Trabajé en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN mientras estudiaba Economía, en la Ciudad de México”, dice.

En 1998 entró al Comité Nacional del partido.

Ahí tuvo la oportunidad de trabajar en la campaña de Vicente Fox Quesada, el panista que lograría la alternancia en el Ejecutivo federal, tras siete décadas de gobiernos priistas.

En la administración de Fox, colaboró en las secretarías del Trabajo y Agricultura, hasta 2006, cuando fue invitado a coordinar la campaña presidencial de Calderón, en Querétaro.

“Entonces me tocó regresar a mi estado”, comenta.

Tras el triunfo de Calderón, trabajó en Agroasemex hasta que Francisco Domínguez lo invitó a colaborar en la campaña electoral por la presidencia municipal de Querétaro. Domínguez fue presidente municipal de 2009 a 2012 y Nava su secretario de Gobierno.

'Va la mía'

Su experiencia en las campañas de Clouthier, Fox, Calderón y Domínguez fue capitalizada en 2012, cuando buscó una diputación local.

En la LVII Legislatura ocupó la presidencia de la Mesa Directiva, además de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia.

Posteriormente, Domínguez Servién lo llama para integrarse al equipo de campaña para el Gobierno del estado, en 2015.

Luego de obtener el triunfo en las urnas, fue nombrado jefe de la Oficina de la Gubernatura, cargo que actualmente ocupa.

Su experiencia profesional y política le permitieron formar parte de una generación que el propio Nava califica como “de la transición”.

También, fue testigo del ascenso de Acción Nacional, de opción política a Gobierno, y el regreso del PRI a Los Pinos.

“Nos podríamos definir como la generación de la transición o del cambio democrático, que vivió las crisis sexenales y que hacer política de oposición era deporte extremo”, reflexiona Nava Guerrero.

Aunque la vena política le viene de familia, su padre fue presidente del PAN en Querétaro, en 1991, candidato a gobernador y el primer senador panista de la historia.

Eso no le impide reconocer aciertos y errores del partido en el que milita desde hace 25 años y el reto que enfrenta este año electoral.

“El surgimiento de la insurgencia en 1994 fue una señal de que ese sistema político estaba agotado. La apuesta de (Vicente) Fox por hacer una transición sin sobresaltos, de alguna manera se agotó muy rápidamente. Ese bono del cambio democrático se agotó e inició un desgaste ya en el ejercicio de gobierno”, dice.

Para Nava Guerrero, a nivel nacional, el PAN no rompió con estructuras de poder, principalmente sindicales ligadas al magisterio y al sector petrolero nacional.

“El PAN no rompió con algunas de estas estructuras, aunque sí moderniza la administración pública y avanza en muchas otras cosas, pero se quedaron algunos dinosaurios vivitos y coleando”, explica el funcionario blanquiazul.

Ahora, agrega, el reto está en la consolidación del modelo político que comenzó en 2015.
“Hemos logrado cambios importantes en temas como movilidad, con el Qrobús, pero lo mejor está por venir”, dice, y explica el modelo de ejes estructurantes que retomará la Administración estatal este año y el entrante.

Si se logra el objetivo, será un referente nacional.