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ANDRÉS GUTIÉRREZ

DIRECTOR GENERAL Y FUNDADOR DE MÉDICA SANTA CARMEN

Emprender a favor de México

Apostar todo por la salud, le valió a Andrés Gutiérrez, director general y fundador de Médica Santa Carmen, ser reconocido por Endeavor como un emprendedor con alto potencial para transformar el país.

Cuando cursaba la secundaria, la familia de Andrés Gutiérrez se mudó a Estados Unidos. Ahí terminó la educación básica y estudió Ingeniería Mecánica, en la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos.

Al egresar, el hoy director general y fundador de Médica Santa Carmen se sumó a la vida laboral en empresas como 3M, Procter & Gamble y SBC Communication, que poco después se fusionaría con AT&T.

Su vida parecía resuelta; tenía 27 años y 900 personas a su cargo en tres estados de la Unión Americana. Sin embargo, sentía la espinita de emprender.

“Las oportunidades uno las tiene que crear. Trabajando para un corporativo tienes prestaciones, un salario fijo y la posibilidad de crecer, pero me faltaba crear algo en lo que pudiera aplicar mi creatividad y energía para hacer un bien, para ayudar al prójimo”, explica Gutiérrez.

Así, a finales de 2011 decidió regresar a México y abrir un centro especializado en el tratamiento y prevención de enfermedades renales.

El resultado, siete años después, es el reconocimiento que Endeavor le hizo a mediados de mayo a Andrés Gutiérrez, como emprendedor con alto potencial para transformar el país.

“Existen compañías entregadas a cubrir las áreas o los servicios desatendidos en el sector, tal es el caso de Médica Santa Carmen”, destaca Endeavor, firma que reconoce la visión de brindar al paciente mayor acceso, efectividad y dignidad en el servicio, enfocados totalmente en ofrecer el trato más humano y profesional.

“En Endeavor México estamos muy contentos y orgullosos de sumar a emprendedores de alto impacto, como Andrés, a nuestra lista de catalizadores ya que estamos seguros del cambio que juntos podemos lograr en nuestro país y en el mundo”.

Cuesta arriba

Para dejar la seguridad de un empleo formal y emprender, primero debe tomarse la decisión.

“A veces, el primer paso es el más difícil; aunque hay varios pasos después que también son muy difíciles. Los maratonistas, por ejemplo, hablan de la muralla, el kilómetro 30, cuando uno piensa tirar la toalla. Hay que tomar esas intenciones; tomarlas y crecer. Entre una buena idea y hacerla realidad hay muchos factores, pero el primero es aventarse. También hay una cuestión de ignorancia y de fe, de ignorancia porque de haber sabido todo lo que implicaba, quizá no lo hacía”, refiere el fundador de Médica Santa Carmen.

Al cumplir 37 años, Gutiérrez pensó en la vida que quería tener a los 50 años. Eso determinó que decidiera emprender.

“Aunque no seas exitoso, tienes que hacerlo, porque por lo menos se trató. Esa fue mi motivación. Viéndolo en términos del mercado, el problema de la salud es universal y un derecho humano. México es un país no tan sano; pasó de una dieta excelente a otra de procesados, y no es que el enemigo sean los alimentos procesados, sino los malos hábitos”.

Su experiencia como ingeniero le sirvió a Gutiérrez para definir el problema que su negocio podría solucionar, a través de un abanico de opciones.

“A veces los problemas no están bien definidos y necesitas más datos, hacer una hipótesis y delimitar bien el problema. El emprendimiento es encontrar un problema o una necesidad, y resolverla agregando valor. Cualquier emprendimiento tiene que ser negocio, porque el dinero es uno de los mejores medios”.

 

“Para que pueda crecer, el problema debe ser lo suficientemente grande, en mercado y usuarios. Así, la empresa genera suficiente confianza para que los usuarios regresen. Para eso necesitas tener procesos y controles que permitan asegurar que cumples con normativas, leyes y necesidades del cliente”, asegura el  director general y fundador de Médica Santa Carmen.

En este enfoque, las necesidades del paciente son la variable más importante, pues si no se cumplen, no regresa.

Creemos que es más sencillo hacer las cosas bien. En México tenemos buenas leyes, buenas normativas, y hay que seguirlas, porque la mayoría de ellas tienen un buen fundamento, están por una razón y protegen al consumidor, al usuario y a los colaboradores que trabajan. Al final, cumplir la ley protege el negocio”.

Mercado

Durante las últimas tres décadas, las enfermedades renales se posicionaron como la tercera causa de muerte en México, de acuerdo con Adolfo Martínez Palomo, investigador del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular, del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav). En 1990 era la undécima.

De acuerdo con cifras oficiales, 8 millones de personas padecen insuficiencia renal crónica y alrededor de 200 mil necesitan un trasplante de riñón.

La aseguradora GNP reportó un incremento de 2.4 por ciento en el número de casos de enfermedad renal en 2017, respecto a 2016, con lo que el pago por atención superó los 456 millones de pesos.

“Es una tragedia que una persona llegue a un problema crónico, que se puede volver irreversible, sin saber que pudo haberla frenado con dieta, ejercicio y atención médica de calidad. Eso pasa por falta de cultura, de acceso a la salud y de educación. Ya una vez que llegan a ese problema, a un tratamiento sustitutivo, las opciones son el trasplante o la hemodiálisis”, dice Gutiérrez.

El términos generales, uno de cada dos mexicanos que tiene problemas de insuficiencia renal no tiene acceso a tratamiento.

“En ese punto que ya no es curable ni reversible, con tratamiento sustitutivo el paciente puede vivir por muchos años”.

Esto les permitiría regresar a sus familias y ser productivos.

“Pero sin orientación médica, desgraciadamente sus posibilidades de vivir son mínimas. No hay país en el mundo con suficientes donadores. En México serán entre 2 mil y 3 mil trasplantes de riñón al año, para 200 mil pacientes en etapa cinco, que es cuando los riñones ya no filtran lo suficiente. Estamos hablando de personas que pueden tener muy mala calidad de vida y necesitar cuidados paliativos. Algunos sí tienen acceso a la seguridad social, pero uno de los problemas del país es justo la informalidad laboral”.

El Seguro Popular no cubre la insuficiencia renal.

“Hay estudios actuariales que señalan que se debería duplicar el presupuesto del Seguro Popular para poder incluir la insuficiencia renal; es una erogación tremenda. En México, una hemodiálisis cuesta entre mil y mil 200 pesos. Eso multiplicado por tres veces a la semana, por 12 meses al año, por el resto de tu vida, se vuelve algo muy costoso para cualquier presupuesto, público o privado. Quienes lo tienen que solventar deben también tomar decisiones como transporte, el cuidado de la familia o la posibilidad de seguir trabajando. Es uno de nuestros grandes retos, cómo tratarlos mejor y cómo abrir abanico a más pacientes”.

Economía de escala

Médica Santa Carmen realiza 10 mil terapias al mes, tras ganar licitaciones con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS ), para ofrecer el servicio en tres estados del país.

“También trabajamos con la Secretaría de Salud, para dar servicio en el Hospital Regional de Alta Especialidad y tenemos convenios con las 10 aseguradoras más grandes del país”, comenta Gutiérrez.

Dicho volumen le permitió a la empresa crear una economía de escala y cobrar por este servicio 30 por ciento menos que en 2012, cuando firmó su primer contracto con el IMSS.

“La inflación del sector salud va por delante de la inflación general y muchos de los insumos son importados. Por eso, tenemos que armarnos de la mejor red de proveeduría, socios que han estado con nosotros en cada paso. El ser accesible, efectivo y digno, es parte del ADN de Santa Carmen”, dice.

Además de la reducción en costos, Médica Santa Carmen mantiene una interconectividad con el IMSS en tiempo real, para informar de cada sesión.

Datos que también son aprovechados para innovar.

“Mi formación y educación es analítica. Hay muchísima información y aprendemos de eso. Tenemos comités médicos para mejorar la experiencia del paciente, que se sienta tranquilo. Es un modelo basado 100 por ciento en la evidencia clínica. 10 mil terapias al mes permiten crear algoritmos y modelos”.

Por ello, la empresa no seconcibe como una clínica de hemodiálisis; es un centro médico enfocado en la salud renal.

“La hemodiálisis es lo que hay actualmente, y en muchas cuestiones es la mejor terapia, pero ya vendrán las células madre y el trabajo con nanopartículas, por ejemplo. La tecnología va a cambiar, y por eso nosotros estamos en el sector de la salud renal, en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. Tenemos más nefrólogos de los que pide la normativa, para estar más atentos a la prevención, y por eso ofrecemos pruebas gratuitas”, dice.

Otro avance médico que beneficiará a este sector es el mapa del genoma mexicano.

“Se han identificado 25 genes que predisponen a tener enfermedad renal crónica y las pruebas que han bajado de costo. El papel de la tecnología y los algoritmos será ayudar a tomar mejores decisiones, de la mano del paciente”, menciona.

“Somos un país que tiene todo para ser una potencia mundial. Hay que reconocer, aceptar y estar orgullosos de eso; aplicarnos para no tener los peores indicadores de la OCDE. El Gobierno solo no puede, y la iniciativa privada sola, tampoco. Conjuntamente con la sociedad podemos asegurar que haya leyes, decirle no a la corrupción, ser todos más honestos e íntegros, y la mejor manera de serlo es trabajando, ayudando al prójimo y asegurándonos de que México sea mejor. Tener más inversión, más emprendimiento y más empresas haciendo las cosas bien”.