Certeza jurídica: Sin juzgar

Recordando a uno de los ex presidentes más polémicos de México, no sólo por aquel informe de gobierno en el que rompe en llanto al término de su discurso; sino por ser ejemplo de un testimonio de impunidad.

El flamante presidente que se deleitaba en el lujo de la investidura del poder ejecutivo; aquel que presumía sus caminatas por la Residencia Oficial de Los Pinos a temprana hora o tal vez, conocido por sus famosas partidas de polo.

A comparación de su antecesor, Luis Echeverría, José López Portillo supo disfrutar su sexenio. Aconsejó a los mexicanos a acostumbrarse a la riqueza, ello por los descubrimientos de yacimientos petroleros; lo cual, nos permitiría ser una potencia económica a finales del siglo XX. ¿Por qué su gestión se considera un caso más de impunidad? Cuando López Portillo concluye su administración, Miguel de la Madrid recibe un país hundido en deudas innecesarias; la inminente devaluación del peso y una serie de créditos por pagar, solicitados por el estado mexicano, sin razón ni motivo.

México estaba en quiebra. Si teníamos abundancia en el sector energético, ¿por qué el endeudamiento? Ante la conocida riqueza del ex presidente López Portillo y de sus colaboradores, tales como Arturo “El Negro” Durazo en ese entonces Jefe de la Policía Capitalina o “La Quina” al frente del Sindicato Petrolero, el abogado constitucionalista Ignacio Burgoa Orihuela, con valentía y por compromiso social, interpone una denuncia en su contra por peculado en perjuicio de la nación ante la Procuraduría General de la República.

No era posible que la cúpula de gobernantes que rigen a una democracia, vivieran con las comodidades de una monarquía europea.

Desafortunadamente no prosperó esta acción, respaldada por la inconformidad de muchos; el Dr. Ignacio Burgoa, quien impulsó esta generosa manifestación, lo hizo con el propósito de detener el abuso del poder en beneficio de unos cuantos; en vida fue un querido profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM y gran intelectual de la época.

Era imposible pensar en enjuiciar a un ex presidente. Él lo intentó y el sistema burocrático lo impidió. Volviendo este hecho, un caso más de impunidad política.

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