La música como eje

En todos los tiempos se hallan trazas que demuestran el papel fundamental de la música en la humanidad, con variadas funciones que transitan de cuestiones prácticas hasta las más íntimas y trascendentales.

Antoni Bordoy menciona que desde la Antigüedad tardía se institucionalizó su estudio junto con las disciplinas matemáticas para formar el ‘quadrivium’, precisamente porque ‘la música guiaba el alma y servía para conocer el mundo’. Así se hizo vecina de la aritmética que numera, la geometría que pondera, la astronomía que cultiva los astros y la música que canta.

La música está presente en la vida de manera constante. Además del goce estético que produce, engendra cierta magia que guía y acompaña. De hecho, hay varios casos de creadores que la música ha supuesto un eje rector en su quehacer.

Henri Cartier-Bresson era amante de la música de Bach; Miquel Barceló destaca que en su proceso creativo se alimenta de Beethoven, Chavela Vargas, Bach y Camarón. Más aún, es recurrente encontrar pensadores o escritores en los que la música constituye un elemento central en su obra, tal es el caso de Nietzsche, quien mantenía una relación de amor y odio con Wagner y que además compuso obras musicales. Se sabe que James Joyce cantaba y muy bien, sobre todo canciones de su natal Irlanda y algunos lieder y que cultivaba una relación de gran compromiso espiritual con la música, es decir, que necesitaba de ella para alimentar su literatura. El “Ulises” es una realidad literaria cruzada constantemente por la música, al igual que “Retrato del artista adolescente”. La atracción de Martin Scorsese por el mundo de la música lo llevó no solo a nutrirse de ella para su creación sino a convertirla en objeto de ese proceso mediante una serie de películas relacionadas con el tema, de ahí sus documentales sobre Woodstock, The Rolling Stones y Bob Dylan.

De hecho, cualquiera puede reconocer que tiene una lista personal de canciones o intérpretes que favorecen la realización de determinadas tareas o que impulsan estados de ánimo. La música siempre acompaña.

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