El largo adiós a las bolsas de plástico

La medida está entre la incertidumbre de comerciantes, una nueva cultura ciudadana y el rechazo de un sector industrial.

Gonzalo Flores

Existen diversos puntos de vista sobre la ley que busca prohibir el uso de bolsas de plástico en la capital queretana, de la cual su ejercución fue pospuesta para el primer día de agosto, en sesión del Cabildo. Su fecha original fue el 1 de abril.

Una reforma del artículo transitorio segundo del Reglamento de Protección Ambiental y Cambio Climático del Municipio de Querétaro retrasó la entrada en vigor de la disposición, aunque todavía existen dudas por parte de los comerciantes, quienes reconocen que es una medida positiva, pero afirman desconocer alternativas.

“En el pasado, el Foro de Comercio se tocaría ese tema, pero no llegó el personal de Ecología y la verdad es que hay muchas dudas sobre cómo se debe entregar la mercancía. Nos da gusto que sea en agosto, cuando entrará en vigor y cuando empezarán a multar, porque es a lo que le tenemos miedo todos, a las multas”, explicó la presidenta de la Federación de Comerciantes, Locatarios Establecidos y Prestadores de Servicios (Fecopse), Rocío Alvarado Ramírez.

“Ojalá solo sean las tiendas departamentales y no los pequeños comercio, pero creo que su aplicación es general por la ecología y ante eso estamos de acuerdo. Simplemente falta que nos digan qué material vamos a dar, pues por lógica hay productos que deben ir en bolsas y es necesario ver el tema con la autoridad para ver las alternativas que tenemos”, agregó.

Al interior del Mercado Escobedo, uno de los de mayor afluencia en la capital, José Enrique atiende un local de frutas y verduras. Tras despachar a una clienta, asegura que la medida es buena, aunque aún dan bolsas.

“Por ahora lo que nos han dicho es que debemos de dar en una bolsa todo lo que el cliente se lleve. Por la parte ecológica, está bien, pero ahorita seguimos dando las bolsas, porque ya las habíamos comprado paquetes desde antes y era un gasto que ahí se iba a quedar; además, algunas personas todavía la piden y no se las podemos negar”, comentó el comerciante.

José Enrique aseguró que las autoridades sí se han acercado con los locatarios del lugar para hablar de esta medida; sin embargo, esperarán hasta agosto para implementarla. Mientras, espera tener mayor información.

Negocio perdido

En las inmediaciones del Mercado Escobedo, existen locales dedicados a la venta de artículos desechables; entre ellos, bolsas de plástico de diversos tamaños.

Ricardo atiende uno de estos comercios y, aunque ya no entrega bolsas plásticas, tampoco puede negar la venta a quienes las solicitan.

Las bolsas de plástico están entre los productos más vendidos, por lo que auguró una afectación a sus ingresos, una vez que se implemente la medida, aunque reconoce que sus ingresos también dependen de otros productos.

“Nosotros vendemos alrededor de 200 kilos de bolsa de plástico al mes, pero aunque nos la piden para llevarse su mercancía, ya no la damos. Estamos procurando eso, pero sí es una medida que nos afectaría en cuestión de ingresos. El Gobierno no da alternativas; dicen que quiten las bolsas, pero qué vamos a hacer”, cuestionó el comerciante.

Ricardo consideró que existe una falta de información por parte de la autoridad; la información que conoce le ha llegado por rumores.

“Nuestro proveedor que nos surte la bolsa nos informó que había adquirido un amparo para no dejarla de vender, y que empezarán ellos a fabricar bolsas biodegradables. Digamos que ya hay una alternativa de su parte”, agregó.

Afirmó que con ellos no se ha presentado ninguna autoridad ni para decirle qué no puede vender, ni para darle mayor información de la ley impulsada en la capital.

Visión ciudadana

Al expendio de desechables llegó una señora a comprar medio kilo de bolsas grandes con asa. No quiso compartir su nombre, pero sí una opinión sobre esta medida.

“Es algo que hace mucha falta. Se ocupa para todo, para no llevar las cosas que compramos abrazadas, y ya con las bolsas, es mejor”, dijo.

Por su parte, Juan Gálvez y su pareja son asiduos clientes del Mercado Escobedo. Asisten cada fin de semana a realizar las compras de frutas y verduras que ocuparán en el transcurso de la semana. Ellos, con una bolsa de mandado en mano, se niegan a que los comerciantes les entreguen su mercancía en bolsas plásticas.

“Me parece que es una medida justa. Se tiene que hacer, porque debemos dejar de consumir tanto plástico. Lo que no me gusta es que tenga que ser una imposición por ley. El tema de las multas me parece que no es la forma como se tiene que hacer las cosas, sino apostar por crear cultura. Se tiene que hacer conciencia, antes de llegar a esas medidas que son bastante fuertes para los negocios, multas de miles de pesos, y creo que no son para nada necesarias”, aseguró el joven.

Añadió que, si existe mayor difusión en el objetivo que se persigue, habrá mejores resultados.

“La gente tendrá mayor conciencia y, definitivamente, mayor participación. Nosotros, cada vez que vamos al mercado, vemos que más gente trae su bolsa reutilizable y eso es bueno”.

Rechazo

“Querétaro no quiere regular, sino prohibir”, declaró el presidente de la Asociación Nacional de los Industriales del Plástico (ANIPAC), Juan Antonio Hernández, en diciembre pasado, tras la aprobación de esta medida.

A través de un comunicado, la ANIPAC rechazó la medida y alegó que durante el Foro de Consulta para la Regulación de Bolsas Plásticas, realizado en agosto de 2017, se concluyó que las acciones más urgentes son incentivar campañas de concientización y educación, separación de residuos, reciclaje, y en su caso, de impuestos bien dirigidos.

“Estas conclusiones no fueron consideradas por las autoridades municipales. Reflejo de ello es la aprobación de un reglamento ‘a modo’ que evidencia la poca o nula escucha de la sociedad civil e industria”.

De acuerdo con la asociación, 97 por ciento de las familias reutiliza las bolsas para basura y 87 por ciento de ellas manifestó que compraría bolsas en caso de que no se les regalara.

“Consideramos un grave error intentar solucionar los problemas de manejo de residuos sólidos a través de prohibiciones, ya que el problema es el manejo inadecuado de los mismos”.

La Anipac incluso puso en duda las estadísticas presentadas por la autoridad municipal, respecto al uso diario de dos millones de bolsas de plástico desechables, la generación de 8 mil kilogramos de dióxido de carbono y en tiempo de degradación.

“De 2008 a 2015, la producción y venta de bolsas de polietileno reportadas por el Inegi registran un crecimiento promedio de apenas 0.2 por ciento anual; es decir, en siete años se incrementó en solamente 1.4 por ciento, mientras que las ventas del comercio al por menor registran crecimientos anuales promedio de 3.4 por ciento, equivalentes a un incremento del 26.4 por ciento en el mismo período. En otras palabras, la diferencia en el crecimiento de las ventas del comercio al menudeo respecto de la producción y venta de bolsas de plástico refleja una disminución neta en el uso de bolsas de plástico para el transporte de mercancías en los comercios al por menor”, dicta el comunicado.

“Nos preocupa que el Gobierno del municipio de Querétaro no tenga en consideración la fuerza productiva equivalente a 4.4 por ciento del total de fabricantes de bolsas en la entidad, así como la misma repercusión en los demás estados colindantes; por otro lado, pérdidas económicas que pueden alcanzar 18 mil millones de pesos de este sector”.

En este sentido, la Anipac tiene conocimiento de iniciativas de ley y modificaciones de la política ambiental en varios estados del país,.

“Durante el Período Legislativo de octubre 2016 a mayo 2017, se han presentado tres iniciativas en la Cámara de Diputados y dos en la Cámara de Senadores, dos iniciativas en la Ciudad de México, dos iniciativas en el estado de Durango y dos en Nuevo León, y recientemente la modificación a la política ambiental del municipio de Querétaro”, destacó la Anipac vía comunicado.

“Resulta cuestionable que se intente solucionar los problemas de manejo de residuos sólidos a través de prohibiciones, ya que su problema radica en el manejo inadecuado de los mismos; es realmente preocupante y alarmante la tendencia marcada en México sobre posturas que intentan poner en riesgo o desacreditar a la industria del plástico y sus derivados. En los últimos años, la Anipac e Inboplast (Industriales de la Bolsa Plástica) han atendido el tema con una comunicación continua y estrecha con diferentes asociaciones y cámaras para sumar un frente común, asimismo con cabildeo permanente con legisladores y autoridades”.

Previamente, en junio de 2017, la Anipac se reunió con el secretario de Desarrollo Sostenible, Daniel Rodríguez, y la directora de Ecología, Martha Vargas.

“En dicha reunión, la Anipac informó sobre las acciones y programas que se realizan para el desarrollo sostenible de la industria plástica, en las que se ha buscado colaborar conjuntamente con autoridad gubernamentales a fin de establecer sinergias. Por su parte, Daniel Rodríguez indicó que el Ayuntamiento de Querétaro no tiene ninguna posición en contra de los plásticos; lo que ellos buscan es impulsar la separación y del reciclaje en la ciudad”, según otro comunicado de la asociación.

Seis meses después, se aprobó su prohibición.

Cultura

De acuerdo con la directora de Ecología del municipio de Querétaro, Martha Patricia Vargas Salgado, se han acercado con los comerciantes para concientizar sobre este tema.

“En esas reuniones, cuando todos estamos en el entendido de hacer lo correcto, las cosas se ponen interesantes, porque se empiezan a buscar alternativas sobre cómo resolver el dejar de usar las bolsas”, explicó.

Vargas Salgado informó que en la capital queretana se utilizan más de 2 millones de bolsas de plástico cada día. Son el desecho sólido que en mayor medida contamina la ciudad y tapa las alcantarillas.

Cada bolsa de plástico representa hasta 8 mil kilogramos de dióxido de carbono y tarda entre 100 y 500 años en degradarse, de acuerdo con las autoridades capitalinas.

“Cuando todos tenemos la visión, la conciencia del ciudadano cambia, por lo que esta medida tiene, por un lado, retirar esta contaminación actual y, por otro lado, generar un cambio de conciencia”, añadió.

Cultura espera que pueda ampliarse a temas como evitar el uso del popote, los utensilios desechables y, en general, disminuir la generación de basura.

Según las autoridades capitalinas, el período de campañas electorales impidió si difusión, pese a que la medida se aprobó a mediados de diciembre del año pasado, y se aplazó dos meses después, a mediados de febrero de este año.

Con la nueva fecha de implementación se tendría un mes –del 2 de julio al primer día de agosto– para informar sobre aplicación, alternativas y beneficios.

La ley prevé amonestaciones, decomisos de material, multas –de 4 mil pesos a 320 mil pesos– y negar la renovación de la licencia de funcionamiento, en caso de reincidencia.

La directora de Ecología indicó que en un futuro, y tras hacer a los ciudadanos más conscientes de las razones para no contaminar con bolsas plásticas, se buscará continuar con la regulación de otros materiales, como el unicel.

Inversión municipal

Para atender esta situación, el secretario de Desarrollo Sostenible, Daniel Rodríguez Parada, informó que se repartirá un kit de bolsas ecológicas en las 250 mil casas que hay en la capital.

Esta iniciativa tendría un costo de entre 10 a 12 millones de pesos.

Rodríguez Parada precisó que cada kit contendrá de cuatro a cinco bolsas de diferentes tamaños, aunque todavía se analizan las características del material y cantidad de bolsas que se proporcionarán.

Luego de estas declaraciones, el tema del kit no volvió a tocarse.

CUADRO

Impacto negativo

En la ciudad Buenos Aires, Argentina, se prohibió el uso de bolsas de plástico.

A un año de implementarse la medida, Ecoplas, un organismo enfocado en plásticos y ecología, destacó el impacto negativo de esta medida, en cuanto a la separación de residuos sólidos.

“Antes de esta prohibición, en 85 por ciento de los hogares se reutilizaban las bolsas para los desechos domésticos y así la población separaba residuos orgánicos y reciclables. Esa práctica hoy está en retroceso”, de acuerdo con el organismo.

El director ejecutivo de Ecoplas, Mario Tonelli, señaló que, si la gente en sus casas continúa sin separa los residuos, estamos ante un crecimiento de la basura que se dispone, ya sea en los basurales a cielo abierto o rellenos sanitarios, lo cual es una pésima noticia para nuestro medio ambiente dado que no se recicla, según declaraciones retomadas por medios argentinos.

Por su parte, el gerente de la Cámara Argentina de la Industria de Plásticos, Sergio Hilbrecht, informó que la medida se tradujo en la pérdida de 150 millones de pesos argentinos y 400 puestos de trabajo.

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