Independientes y el voto joven, las alternativas

Existen opciones que podrían destacar para el sufragio del electorado mexicano en el siguiente proceso democrático del país

Carlos Perrusquía

En las elecciones intermedias de 2015, en el estado de Querétaro hubo una participación del 57.52 por ciento; este porcentaje sobrepasó la media nacional de ese entonces, 47.42 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional Electoral (INE).

A pesar de los niveles de participación electoral, el factor de la desconfianza hacia las instituciones políticas en los tres niveles de gobierno y entre los mismos ciudadanos parece promover el abstencionismo, expresó en entrevista Mario Armando Vázquez Soriano, maestro en Estudios Regionales por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora.

Desde la perspectiva de un queretano, este piensa que la posibilidad de incidir en las decisiones de gobierno es reducida, lo que representa una calificación de 37 puntos de 100 posibles en la Métrica de Gobierno Abierto (MGA) 2016; en otro ángulo del mismo rubro, el gobierno de Querétaro piensa que los habitantes difícilmente participan en la toma de decisiones, lo cual tiene una puntuación de 9 en la métrica.

En el mismo rubro, pero a nivel federal, las perspectivas son casi similares; desde el punto de vista de gobierno, este piensa que los habitantes casi no participan en la toma de decisiones, lo que representa 31 puntos de 100 en la MGA. En cuanto a los ciudadanos, ellos opinan que no existen muchas probabilidades de ser tomados encuenta para la vida política nacional, lo que da una calificación de 30 en la métrica.

“Me parece que estamos decepcionados por los avances y resultados que ha tenido la democracia en el país (…) el esperar que esta rinda frutos en el corto plazo.”, comentó Vázquez Soriano.

A raíz de esta situación, el voto puede motivarse por un candidato independiente joven, ya que estos cuentan con programas y plataformas acordes a los de un ‘ciudadano de a pie’, agregó.

Kumamoto: joven independiente

Antes de 2012, los ciudadanos podían ser votados siempre y cuando tuvieran una afiliación política, de acuerdo con la Constitución, sin embargo, esta situación cambió en agosto de dicho año. Se reformó el artículo 35 creando la figura del ‘candidato independiente’, una vía para que cualquier habitante pudiera ser votado sin necesidad de pertenecer a un partido político; aunque, fue hasta mayo de 2014 cuando se expidió la reglamentación correspondiente.

En las elecciones de 2015, José Pedro Kumamoto Aguilar, de 25 años en ese entonces, ganó un curul como diputado para representar a Zapopan, lo que lo convirtió en el primer independiente del Congreso del Estado de Jalisco.

Al inicio de su gestión, el jaliscience puso a disposición del público su plataforma en línea ‘kumamoto.mx’, donde se puede visualizar su agenda legislativa, así como el desglose de su nómina.

Una primera acción de él fue donar el 70 por ciento de su sueldo, cantidad que mensualmente representa 46 mil pesos; en cuanto a las iniciativas propuestas por Kumamoto destacan ‘SinVotoNoHayDinero’ (la cual planteó asignar financiamiento a los partidos políticos dependiendo del número de votos obtenidos) y la eliminación del fuero en Jalisco, cabe destacar que ambas fueron aprobadas.

A pesar de la ‘frescura’ de la figura de los independientes, este mecanismo puede llegar a desgastarse por la apropiación de personalidades que abandonaron su afiliación política como Margarita Zavala o ‘El Bronco’, sugirió Mario Armando Vázquez Soriano.

“Lo que van a lograr este tipo de candidatos no tan independientes es que van a desgastar este mecanismo o figura (…) Hay que tener cuidado respecto a los que vienen de un partido y a los que provienen de la ciudadanía como Kumamoto.”

¿Y el ‘voto joven’?

Al 16 de junio de 2017, más de 21 millones de personas de entre 20 y 29 años en todo el país conformaban la lista nominal del Instituto Nacional Electoral (INE), de acuerdo con cifras del propio organismo. Sin embargo, este grupo no definirá las elecciones en 2018, expresó la académica María Marván Laborde, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, a través de un comunicado.

“Lo que sí pueden definir es el incremento de su participación.”, indicó la catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Cabe destacar que este grupo de edad, en las elecciones de 2015 tuvo una participación a nivel nacional del 35 por ciento, lo que representó una diferencia de 12 puntos porcentuales con el promedio, según el Estudio Censal sobre la Participación Ciudadana en las Elecciones Federales de ese año.

Para Marván Laborde, representaría un error por parte de los partidos expresar que este grupo no está interesado en la política.

“Si les hablamos de las cosas que les interesan y preocupan, podría incrementarse su participación, aunque no en un 100 por ciento”, concluyó.

 

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