Cuestionan efectividad del Acuerdo de Tercer País Seguro Canadá-EUA

El Acuerdo de Tercer País Seguro que Canadá y Estados Unidos firmaron en 2004 para “frenar” la migración hacia el norte se ha visto rebasado por el cúmulo de migrantes que han entrado caminando por la  frontera

El Acuerdo de Tercer País Seguro que Canadá y Estados Unidos firmaron en 2004 para “frenar” la migración hacia el norte se ha visto rebasado por el cúmulo de migrantes que han entrado caminando por la  frontera, por lo que se cuestiona su efectividad, advirtió una organización local.

La organización sin fines de lucro Canadian International Council publicó esta semana en su plataforma de medios digitales Open Canada un artículo de la periodista Celine Cooper, quien se pregunta si Estados Unidos sigue siendo un país seguro para los refugiados.

Según el articulo, tras el triunfo de Donald Trump en los comicios de 2016, un número cada vez mayor de migrantes comenzó a cruzar la frontera por tierra desde Estados Unidos para buscar protección en Canadá.

En 2004, Canadá y Estados Unidos firmaron el Acuerdo de Tercer País Seguro (STCA) para frenar la migración hacia el norte. El convenio impide a los migrantes solicitar refugio en un país viniendo del otro.

Sin embargo, una “pequeña laguna” en el acuerdo –que no aplica si el migrante cruza la frontera caminando- ocasionó que cientos de ellos comenzaran la larga travesía para entrar por puntos no oficiales en las provincias del este canadiense.

Durante 2017, la Real Policía Montada de Canadá canalizó 20 mil 593 casos de peticionarios de asilo, de los cuales 90 por ciento había entrado por los puntos no oficiales. El máximo número se registró en agosto de ese año, con cinco mil 712 migrantes que ingresaron por Quebec.

La autora del artículo indicó que desde el 1 de enero de este año han cruzado cerca de nueve mil migrantes, muchos con niños, por la frontera canadiense, aunque estadísticas recientes indican que esta cifra comienza a disminuir.

Cooper plantea que el problema de la migración irregular se ha convertido en un punto de presión para el gobierno liberal del primer ministro Justin Trudeau, quien ha entrado en conflicto con las provincias, en particular Quebec, Ontario y Manitoba, a donde llega o se establece la mayoría de los solicitantes de asilo.

La semana pasada, los gobernadores de Ontario, Doug Ford; Quebec, Philippe Couillard, y Manitoba, Brian Pallister, emitieron una declaración conjunta en la que piden al gobierno federal que indemnice a sus provincias por los costos de los servicios relacionados con la inmigración irregular.

El conservador Ford ha pedido incluso al gobierno de Ottawa que implemente el STCA en toda la frontera entre Canadá y Estados Unidos, con lo que automáticamente quienes buscan refugio serían regresados al país del sur.

Mientras que organizaciones de apoyo a los migrantes exigen que el gobierno canadiense suspenda el acuerdo porque Estados Unidos “ya no es un país seguro para la migración”.

Al respecto, el ministro de Seguridad Pública, Ralph Goodale, declaró que él y el ministro de Inmigración han solicitado a Estados Unidos revisar el acuerdo, según el artículo de Cooper, quien plantea que esta situación ha colocado al gobierno canadiense en un dilema.

Según la periodista, si Canadá cancela el STCA ello podría favorecer una migración más ordenada, pero a la vez estimularía a un mayor número de solicitantes de asilo, con lo que Ottawa tendría más presiones de presupuesto de las provincias receptoras y de los sectores canadienses más conservadores que ven a los migrantes como un peligro para la seguridad nacional.

Notimex.

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