¡Juriquilla se rinde a Pablo Hermoso!

El rejoneador español puso a sus pies a una eufórica plaza que lo despidió en hombros

Francisco Pérez

La plaza de toros de Provincia Juriquilla se vistió de gala para recibir al maestro Pablo Hermoso de Mendoza y a los matadores mexicanos, Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores, dos jóvenes con un futuro muy prometedor. Los toros corrieron a cargo de las ganaderías de San Pablo y Fernando de la Mora.

Juan Pablo Sánchez abrió la tarde cuando enfrentó a un toro de bonita estampa que levantaba mucho la cabeza, lo que provocó algún sobresalto para el diestro hidrocálido. No hubo mucha suerte y la faena solo fue protocolaria. Juan Pablo pinchó en el primer intento, producto del cabeceo que dio el ejemplar. En el segundo intento, mató de forma correcta.

El toro Chichimeco, de 530 kilos, fue el primero de Sergio Flores. El ejemplar resultó brioso y recorrió el redondel con fuerza, que poco a poco iría perdiendo, sobre todo en las patas delanteras, de donde sufrió en gran parte de la lidia. Durante la faena, Sergio trató de sacarle lo mejor, pero no había ritmo en el astado, por lo que procedió a matar con una estocada profunda, bien colocada, pero que no logró hacer que el toro muriera instantáneamente.

El momento estelar llegó con la aparición en el ruedo del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, desde los primeros instantes logró cautivar a la plaza entera y bonitos regates hizo con su toro con el que abrió la tarde. Con su segundo caballo, Brindis, Pablo Hermoso continuó arrebatando palmas y olés de los tendidos. Su característica elegancia al cabalgar dio pases dignos de la figura que es. Por ambos lados, el rejoneador buscó la embestida de Ilusión, que llegó a dar algún puntillazo a las ancas de los caballos. Lo mismo con banderillas cortas que con largas, Hermoso de Mendoza se recreó. Con el rejón de muerte fue certero, aunque la colocación fue muy trasera, por lo que causó una gran hemorragia. De un golpe atinó para derrotar a Ilusión y poner de pie a toda la plaza. El juez le otorgó dos orejas.

El segundo toro de Juan Pablo Sánchez, de nombre Sevillano, de primera impresión mostró buena estampa aunque, al igual que los anteriores, falto de bravura y débil con las manos. En la faena, Jun Pablo lució dando derechazos agradables, aunque le costó trabajo por la falta de recorrido del ejemplar. Mató con un estoque tendido. Al final, tuvo opiniones divididas.

Rodrigo, de 513 kilos, fue el último de la promesa mexicana, Sergio Flores. El ejemplar fue el más destacado para los toreros de a pie. Sergio lo disfrutó por el lado derecho, con muletazos largos que volvieron a emocionar al público. Con gran mérito del torero, pudo llevar una faena agradable con adornos muy taurinos, como las manoletinas de muy buena hechura que el respetable disfrutó. Al final, la estocada muy trasera evitó que el diestro recibiera premios.

Mi Querer, de 425 kilos, fue el cerrojazo de la noche; con astas cortas y abiertas enfrentó a los caballos de Pablo Hermoso. Con el sello tradicional del toreo a caballo del rejoneador, volvió a emocionar a Juriquilla. Al ritmo de los pasos dobles que interpretó la orquesta, los caballos torearon y bailaron, al ritmo de las notas de ‘El Querétaro’. Pablo hizo quites impecables que robaron el aliento.

Una vez más, mató de forma certera, se bajó del caballo para despedir al toro que intentó embestir todavía, pero en segundos enterró el hocico en la arena. Fueron dos orejas más para el español.

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