LOS SABERES DEL TORO

Titulo: ¡Es la hora, Maestro!
Columnista: Marisol Pérez Servín

Amanece, el resplandor del sol apunta directamente a mi rostro, mis ojos temerosos permiten el contacto. Ansioso miro el despertador, hoy es el día, el último día del principio de mi vida. He esperado tanto por ti. Me acerco al ventanal, acompañado por el canto de los pájaros y el rocío de la mañana… el mundo parece igual, aún no se percata de la fecha marcada en el calendario.
Me descubro ante el espejo, mi rostro devela emociones encontradas: euforia, miedo, alegría, angustia. El reloj sigue su marcha, aunque particularmente me parece lento, como si los segundos no quisieran avanzar. Anhelo el instante de escuchar: “¡Es la hora, Maestro!”
Comienzo a sudar, no tengo apetito. Hoy se respira diferente. El sonido de la puerta me despierta de mi letargo. Mi mozo de espadas entra sigiloso, como si quisiera suspenderse en el aire para no romper mi concentración. Escucho algarabía en el pasillo, pero todo parece ajeno a mí, en mi mente solo se confabula una imagen: la mía frente al toro.
Estoy rodeado de gente y; sin embargo, me invade una inmensa soledad. En mi cabeza repaso una y otra vez los consejos dados por mi apoderado; rememoro las charlas con mi padre y las bendiciones de mi madre con sus ojos vidriosos resistiéndose a dejar salir una lágrima, mientras me entrega una estampita de la Virgen Morena.
Me he perdido en el tiempo; en un instante, me asalta la voz de mi mozo de espadas, la ceremonia comenzará. Mi vista recorre la habitación, por fin lo encuentro: el traje de luces dispuesto a ceñirse en mi cuerpo para hermanar una complicidad casi sagrada. Estoy enfundado en él como si fuera una segunda piel, ahora los nervios resultan evidentes, me los ha palpado mi más fiel protector durante el ritual de vestirme de luces.
“¡Oh, Señor, dame fuerza para afrontar lo que venga: el triunfo, el fracaso o el percance!”
La montera posa sobre mi cabeza, el capote de paseo aguarda por mí. Empiezo a dar pasos firmes hacia mi destino. El miedo se transforma en valor.
Es largo el recorrido hacia la Plaza de Toros, las plegarias acompañan a mis pensamientos más que a mis labios. El patio de cuadrillas parece más sombrío que de costumbre. El callejón ha abierto sus puertas, los buenos deseos regocijan mi ser. Miro el desfile hacia el tercio de los toreros con los que compartiré cartel. Me ciño el capote, fijo la montera y piso la arena de ese ruedo que me verá nacer.
Suena el pasodoble ‘Cielo Andaluz’, el paseíllo ha comenzado. Me encuentro al centro de los matadores. Recorro el camino hasta el palco presidencial y la sonrisa aparece en mi faz. No quiero dejar de pisar ese redondel, hago unos pases al aire con mi capote.
Susurra el clarín, ha llegado el momento de la verdad. El torilero descubre el cerrojo del toril y desde la oscuridad aparece aquel admirable animal con la divisa clavada en el lomo y con la casta de toro bravo.
Hoy me convertiré en matador de toros. Los aficionados retumban en bullicio, para mí no hay más nada que el encuentro que sostendré con el burel.
El diestro a quien tanto he admirado, se convierte en mi padrino, me cede los tratos y yo, en respuesta, le entrego el capote con el que recree los lances más significativos de mi historia. Por este momento luché, sufrí y viví. Me adueño de la muleta, dispuesto a torear con el corazón.
A lo lejos, oigo la frase con la que tantas veces soñé: “¡QUÉ HAYA SUERTE, MATADOR!”
Envía tus comentarios a nuestro correo eco.taurino@hotmail.com y te invitamos al Centro Taurino Queretano, A.C. sesiona los días lunes a la 9 de la noche en las instalaciones de la Secretaria de la Juventud.

 

12 Responses to LOS SABERES DEL TORO

  1. Octavio García 21 junio, 2012 at 1:29 PM

    No me gusto, creo que si se trata de llegar a la afición hay que tocar otro tipo de temas que le sirvan más, la lectura para un aficionado nuevo o incluso un afin a la lectura del periódico resulta poco atractiva..

    Es mi humilde punto de opinión, me la pidieron vía twitter, se las doy!

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  2. Adrian 21 junio, 2012 at 1:30 PM

    La cara oculta detrás del envalentonado matador que vemos desde el tendido. Que buena columna!

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  3. Luis Angel 21 junio, 2012 at 3:29 PM

    me gusto bastante, pudo imaginar todo el ritual que pocas veces aquellos que asisitmos a las corridas podemos vivir o imaginar. Felicidades.

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  4. Juan Clemente Hernandez Martinez 21 junio, 2012 at 4:54 PM

    Enhorabuena por esta columna, pues es realmente el sentir de un novillero cuando, se le llega el dia tan soñado esperado de convertirse en matador de toros, enhorabuena y muchas felicidades

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  5. Vanessa 21 junio, 2012 at 7:04 PM

    Excelente columna, sensibilidad a flor de piel….contrario a lo que dice Octavio García, creo que cada semana nos han ido mostrando diferentes aspectos de la fiesta brava y uno de los más importantes es la sensibilidad que hay detrás de ella. Enhorabuena.

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  6. Alejandro Magaña 21 junio, 2012 at 8:02 PM

    muy buen articulo es el paso que todo novillero quiere dar!! todo un ritual que la gente no vemos antes de entrar al ruedo!!

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  7. Carlos 21 junio, 2012 at 9:35 PM

    Excelente columna, nos muestra el lado humano del torero y su sentir en ese día tan importante

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  8. Alejandro 22 junio, 2012 at 8:45 AM

    Los saberes del Toro ha despertado en mi, un curioso interés por la fiesta brava, sin dejar a un lado la excelente narrativa de sus columnas, sensibilidad y dominio del arte; Bien haríamos en educar a las generaciones actuales como postreras.
    Yo como un extraño y completo indocto en estos saberes, he recibido un “curso introductorio” a través de esta columna- Ahora soy un aficionado nuevo, y la lectura resulta muy agradable.

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  9. Lizbeth González 22 junio, 2012 at 10:55 AM

    Siempre admire la deliciosa manera de compartir la palabras que se tramiten de corazón… gracias por la aportación para crear y aumentar la afición
    En cada palabra se describe la pasión que te trasmite el matador, así es un buen escritor, tener esa capacidad de hacer suyo el sentimiento y la emoción creando arte en cada rincón, en cada línea y letra trazada se describe sin perder lucidez, un momento, un pensamiento, un detalle , un sentir del matador en su recorrido antes y durante el paseíllo que no se parecía por todos desde el tendido.
    Trasmitir el RESPETO al RESPETO con que se vive perder la vida… donde la vida misma es arte.

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  10. Hilda Hernandez 22 junio, 2012 at 8:01 PM

    Mi interesante escrito Manolo siempre es un placer leer tan interesantes palabras, es sin duda una reflexión que transmite ese gran amor por la fiesta brava la más hermosa. Saludos amigo y mucho éxito!!

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  11. Hilda Hernandez 22 junio, 2012 at 8:03 PM

    Srita. Marisol es un placer leerle!!!

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  12. Magui Mendoza 6 julio, 2012 at 12:53 AM

    Hola, Marisol, verdaderamente es un placer leer tu columna, está escrita con tus manos pero dictada por tu corazón. ¡Me gustó mucho! Tienes la sensibilidad a flor de piel. Realmente me fui metiendo en tu relato imaginando cada paso, a tal grado, que llegué a percibir el olor de la plaza. ¡Te felicito! Sigue adelante y que Dios te bendiga. Un saludo con admiración. Magui Mendoza

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